Terremoto: Ciudad de Panamá esta situada sobre fallas sísmicas

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¿Cuál es el verdadero peligro de terremoto, en Panamá, por las fallas de Limón y Pedro Miguel?

En el mes de diciembre de 2010, salió publicado un estudio en el Boletín de la Sociedad Sismológica de Estados Unidos que se intitulaba: “Neotectonics and Paleoseismology  of the Limón and Pedro Miguel Faults in Panamá: Earthquake Hazard to the Panama Canal”,  que trataba sobre el peligro sísmico que tales fallas imponían a la ampliación en curso del Canal de Panamá, y en general, a la ciudad de Panamá.

El estudio en mención hacía ver que las fallas de Limón y Pedro Miguel se encuentran activas y que debido a que las construcciones de la ampliación del Canal de Panamá y las edificaciones de la ciudad de Panamá se encontraban diseñadas con coeficientes de diseño sísmico inferiores a los efectos que pudiera producir un terremoto, proveniente de la energía generada por las placas tectónicas que cruzan el territorio panameño y reconducidas por las fallas de Limón y Pedro Miguel, es que advertía que se podría producir un enorme daño.

La base para tal afirmación es el hecho del terremoto acaecido en la misma zona en el año de 1621, que fue de 6.9 en la escala de Richter y que produjo muchos daños a las edificaciones de la época.

Listado de terremotos importantes en el territorio de Panamá.

Fuente Panamá IGC- UPA

Además, se hacía ver que la falla de Pedro Miguel pasa exactamente por el área de las esclusas de Pedro Miguel y Miraflores.  El que la falla coincidiera con el lugar de tales esclusas no quería decir que se construyera sobre la falla, sino que está se encontraba en el mismo sitio, pero a diferente profundidad.  Resulta que durante el terremoto de 1621, la falla hizo que la tierra se separara al menos tres metros, y de allí el peligro de un nuevo terremoto. Aunado a lo anterior se agregaba la frecuencia de terremotos en la zona y que, por tal razón, se pudiera esperar la ocurrencia de un terremoto de alta magnitud,  en cualquier momento.

Ubicación de las fallas sísmicas de Pedro Miguel, Gatún, Limón, Miraflores y Azota en el área central de Panamá. (Imagen: Earth Consultants International)

Ubicación de las fallas de Limón y Pedro Miguel

Fuente Agencia Iberoamericana para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología

Hay que recordar que la placa tectónica de Nazca cruza a Panamá exactamente por donde se ha construido el Canal de Panamá y allí es donde se junta con la placa del Caribe.  Cuando estas dos placas entran en fricción es cuando se libera energía y ésta al canalizarse por las fallas activas produce los terremotos que, dependiendo de la cantidad de energía liberada puede llegar a ser de baja o alta magnitud.

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Sistema de Placas Tectónicas

Fuente Universidad de Panamá

¿Cuál es la calidad del diseño sísmico en Panamá?

En vista que el artículo del Boletín de la Sociedad Sismológica de Estados Unidos implicaba que en Panamá se diseñaba en forma subestándar, es que se hacía necesario establecer, al menos cualitativamente, el nivel del diseño estructural seguido en Panamá.

No fue sino hasta el año de 1976 que en Panamá se aprobó el Código Antisísmico de Panamá y que, según lo establece el preámbulo del Reglamento para el Diseño Estructural en  la República de Panamá (2004 REP 04), se encontraba basado en el Código de California.  El  Código de California se encontraba basado en los efectos de los terremotos producidos por la falla de San Andrés , que a esa fecha, en gran parte de América Latina, eran los resultados más documentados y de valores más altos de magnitud sísmica.

En vista de lo anterior, el Colegio de Ingenieros Civiles de Panamá y otros, atinadamente, comenzaron a trabajar en la búsqueda de coeficientes propios para el diseño estructural para cargas vivas, de gravedad, de vientos y sísmicas, propios del territorio panameño.  De esa forma fueron apareciendo los Reglamentos para el Diseño Estructural de los años 1984, 1994 y el del año 2004 que se encuentra vigente.

El diseño sísmico en general y el diseño moderno en concreto, en particular, están basados en lo que se conoce como el diseño plástico.  Esto a diferencia del anterior diseño, particularmente en estructuras de metal, que se basaba y se basa en el diseño elástico.  Esto es, el diseño elástico está fundamentado en el “estiramiento máximo” que pueden sufrir los elementos estructurales, tales como columnas y vigas, que permite que los elementos estructurales sometidos a diversas cargas se deformen hasta el límite elástico de tales elementos estructurales.  Pasado ese límite las piezas estructurales tienden a despedazarse o desintegrarse en forma violenta.

Lea aqui: Panamá en riesgo de gran terremoto. Por qué No estamos preparados? >>

Por eso el Código del American Concrete Institute (ACI) que es el que rige para el diseño en Panamá y particularmente el ACI-318 establece que el diseño de los diversos elementos estructurales se haría en base a su límite plástico.  Esto es, que los elementos estructurales sometidos a diversas cargas, entre ellas, las sísmicas, se diseñarían hasta el nivel de deformación plástica.  Esto permitiría que los elementos estructurales se deformaran hasta un nivel de no retorno, pero no tenderían a desintegrarse y, por ende, eso facilitaría, la protección de las diversas vidas humanas que se encontrasen al interior de las edificaciones en el momento de un evento sísmico de alta magnitud.

¿Se ha tomado la advertencia de terremoto con la debida seriedad?

Con la explicación anterior es que se hace relevante la advertencia que hacía el citado estudio referente a las fallas de Limón y Pedro Miguel.  Ello debido a que los coeficientes de diseño sísmico se toman con base a los eventos sísmicos de mayor magnitud que se hayan podido detectar por medio de los sismógrafos y/o otros aparatos que se encuentran instalados en el territorio panameño y luego reproducir para el respectivo estudio, a efecto de extraer de tales gráficas sísmicas  los coeficientes de diseño sísmico.

La advertencia proveniente de tal estudio no era para dejarla en el olvido.  Aun suponiendo que la hipótesis del estudio hubiese sido incorrecta, no se puede obviar tan fácilmente un estudio científico de tal envergadura.  Lo menos que hubiese podido esperarse es que se hiciese una revisión del Reglamento de Diseño Estructural vigente a efecto de adaptarlo a las condiciones extremas que se suponía podían ocurrir.

La revisión del mencionado Reglamento de Diseño Estructural 2004 acaba de tener una actualización en el año de 2013 y se observa que se modificaron diversos temas del reglamento vigente del año 2004, tales como cargas vivas, de viento.  Para las cargas sísmicas se tomaron en cuenta variaciones para el caso de estructuras irregulares y para los voladizos.  También se hicieron modificaciones para tomar en cuenta el diseño de muros  y se hizo una consideración sobre el tipo de suelos en que se va a construir en el futuro.  Los coeficientes de diseño sísmico, en general, para la ciudad de Panamá se mantuvieron iguales.

En general, tal actualización no hace relación, ni indirectamente, de un evento sísmico como el que hacía prever el estudio del Boletín de la Sociedad  Sismológica de Estados Unidos y eso es lo ha preocupado a este periódico, pues las advertencias, cuando llegan, deben tomarse en serio.

En vista de lo anterior, ¿qué es lo que Panamá debiera hacer?

Como todo el mundo sabe, nunca se puede predecir con exactitud cuándo  o dónde va a ocurrir un evento sísmico ni que magnitud tendrá cuando éste llegue a suceder.  Pero ello no impide que se piense en función de las vidas humanas que van a sufrir el evento sísmico.

En Panamá puede suponerse que las edificaciones a partir del año 1976 y especialmente a partir de 1984 en adelante, están sustentadas en diseños antisísmicos que habrán de soportar las cargas estipuladas en los Reglamentos de Diseño Estructural que se han relacionado, los de 1984, 1994, 2004 y la actualización de 2013.

Lo otro que puede suponerse es que todas las edificaciones anteriores a la fecha de 1976 probablemente fallen si los terremotos son de alta magnitud y los diseños que las sustentan se encuentran por debajo de los coeficientes usados en la actualidad.

Los avances en diseño sísmico permiten suponer que las edificaciones a futuro se encontrarán protegidas, pero nadie dice nada de las edificaciones anteriores y que son las más proclives a fallar y como no se observa que algo se vaya a hacer de parte de las estructuras gubernamentales, es que se hace necesario pensar en la prevención.

La prevención a la que se hace mención, va en dos sentidos: la primera relacionada con el aspecto técnico del diseño y ello se refiere a ser más transparente don la población y adoptar las medidas de refuerzo necesarias en el diseño de estructuras y en la misma construcción; y, la segunda, es la prevención relacionada con la protección civil.  El gobierno debiera iniciar campañas sobre qué hacer en preparación a una catástrofe sísmica y luego, a continuación, de la misma.  Con este esfuerzo que no ha de ser en vano, seguramente se han de salvar muchas vidas humanas, pues al fin de cuentas se ha de seguir el dicho popular que reza que las cosas materiales se pueden volver a hacer, pero las vidas humanas no se pueden volver a hacer.

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