Los avaros invaden Tabasará: empresarios desplazan a los indígenas

Así es como este "desarrollo" se ve en otras partes del mundo.

Una vez un grandioso bosque y ecosistema con hogares, en el futuro un paisaje feo y destruido.

El enemigo acecha el río Tabasará en búsqueda de lucrar con el recurso hídrico y sin escatimar la opinión de los nativos del área, que se oponen a ser echados de la tierra que los vio nacer y las que le pertenece por su asentamiento previo a la colonización de américa. Las empresas codiciosas y los perseguidores de los defensores de Tabasará no se detendrán si el país entero y el gobierno no les pone un alto definitivo.

Y es que maltratados y desterrados terminarían los indígenas que viven del sustento del río si no se detiene el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco en la Comarca  Ngӓbe-Buglé, situada en la provincia de Chiriquí.

Los indígenas que habitan esa zona, piden respeto al manejar los protocolos sobre este tema ya que ellos lo único que piden es que no se construya el proyecto en sus tierras autóctonas, debido al daño ecológico y social que esto provocaría.

Dos muertos y centenares de heridos ha sido hasta ahora el saldo de las protestas del pueblo indígena Ngӓbe-Buglé, que se opone al proyecto hidroeléctrico que destruiría su hábitat natural, provocando inundación y destrucción a su paso, lo que dejaría sin hogar ni sustento a unas 540 personas de la comunidad.

Este no es el único conflicto que se ha generado en la zona. En la provincia de Bocas del Toro, situado en la cuenca del río Teribe, se desarrolla el proyecto Hidroeléctrico Bonyic, el que afecta a aproximadamente 3 mil indígenas del área y cerca de allí trastoca la vida de otras 150 mil personas a causa del proyecto Hidroeléctrico Changuinola I.

EL DINERO POR ENCIMA DE LOS DERECHOS HUMANOS

Inversiones millonarias parecen valer el precio de la vida y la historia de los primeros habitantes del país, ya que las diversas protestas no han podido detener los intereses de las autoridades y de los bancos europeos que financian estos proyectos, mientras que los panameños de otras zonas del país no hacen nada para evitarlo.

La comarca Ngäbe-Buglé de quien el gobierno Panameño y empresas han estado robando tierras por siglos. Cuando esto parara?

La comarca Ngäbe-Buglé de quien el gobierno Panameño y empresas han estado robando tierras por siglos. Cuando esto parara?

Desde el siglo XV hasta la actualidad el interés económico y expansionista europeo ha arroyado el territorio panameño buscando lucrar con la riqueza natural y sin tomar en cuenta el daño a la vida humana y silvestre de las regiones.

De hecho, el Centro de Incidencia Ambiental de Panamá (CIAM), la Asociación Interamericana para Defensa del Ambiente (AIDA), el Centro Internacional de Leyes Ambientales (CIEL), condenan las acciones del gobierno de Panamá al considerar que se violan leyes internacionales con la aprobación del proyecto  Barro Blanco, como lo mencionan en un comunicado.

Organizaciones ambientales mencionan además que:

- El proyecto Barro Blanco no ha sido adecuadamente consultado

- No se prioriza la afectación al pueblo Ngӓbe-Buglé

- No se ha considerado el daño causado al ambiente

- Se afecta sitios habitados, arqueológicos y culturales de los Ngӓbe

- El Gobierno ha autorizado el proyecto sin tomar en cuenta las consultas al pueblo indígena.

A pesar del criticismo del ahora presidente de la república, Juan Carlos Varela a la pasada administración de Ricardo Martinelli, su aparente llamado al diálogo sobre el asunto de la hidroeléctrica Barro Blanco no ha arreglado nada, la empresa Generadora del Istmo S. A continúa con su plan de enriquecimiento a costa de toda la destrucción y poniendo el dinero sobre la cultura nacional y extrayendo lo poco que tiene  la comarca Ngӓbe-Buglé.

También los niños Ngäbe tendrán que dejar su hogar

También los niños Ngäbe tendrán que dejar su hogar

PERSIGUEN A LA CACICA Y BUSCAN COMPRAR LA COMARCA

Silvia Carrera, Cacica General de Ngӓbe-Buglé informó recientemente a los medios de comunicación que Ricardo Martinelli y directivos de la empresa de Barro Blanco buscan destituirla para poder continuar con los intereses políticos y económicos en la región.

Eso sostuvo Carrera con respecto a su intento de destitución por parte de 8 miembros del Congreso General Ngäbe-Buglé.

Lea aqui: Algo que nos enorgullece… Nuestros Indígenas son únicos >>

Detrás de las intenciones de muchos de los interesados en continuar con el proyecto, impera el poder económico que proporciona la Compañía de Financiación y Desarrollo de Holanda (FMO) y la Corporación de Inversiones de Alemania (DEG), entre otras poderosas fuentes económicas que opacan las voces populares que aclaman la detención de la hidroeléctrica, según datos de ejatlas.

LA SOLUCIÓN DEL TABASARÁ

Para detener el problema de raíz y acabar con el imperialismo en nuestra nación que es rica en recursos naturales, el pueblo debe asegurarse que el Gobierno se disponga a firmar una ley que detenga la minería y las concesiones hidroeléctricas indiscriminadamente, debido a que los proyectos sobre territorio autóctono de los indígenas deben someterse a referéndum y aprobación, así como lo determinaban algunas regulaciones legales del 2012 que nunca llegaron a ser aprobadas.

Así es como este "desarrollo" se ve en otras partes del mundo. Una vez un grandioso bosque y ecosistema con hogares, en el futuro un paisaje feo y destruido.

Así es como este “desarrollo” se ve en otras partes del mundo.
Una vez un grandioso bosque y ecosistema con hogares, en el futuro un paisaje feo y destruido.

Mientras los ricos se adueñan de territorios y recursos de nuestra nación, el panameño se hace de oídos sordos como si fuera un problema ajeno, sin embargo a los Ngäbe se les sigue destrozando su su territorio y condenando a muerte a innumerables familias de campesinos, agricultores, pescadores y personas humildes cuyo único sustento es provisto por la riqueza natural que la comarca posee.

Es tiempo de que Panamá despierte, no es solo responsabilidad del gobierno, todos los panameños sin importar la raza o posición social debemos ser firmes defensores de la vida y de la naturaleza que estuvo aquí mucho antes de que nuestros ancestros nacieran. Debemos asumir el problema como propio y preguntarnos: Si no soy yo, ¿quién?, si no es ahora, ¿cuándo?.

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