Informe internacional: Casco Viejo y Panamá Viejo en Peligro…

UNSECO Panama Viejo

La UNESCO a través de su Comité del Patrimonio Mundial está a punto de celebrar su 38ava. Reunión y en ella, y de acuerdo, al Informe del Estado de Conservación del Sitio Arqueológico de Panamá Viejo y Distrito Histórico (Casco Viejo) de Panamá, es muy probable que ponga a este sitio en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. Esta lista tiene como objetivo informar a la comunidad internacional de las amenazas que pesan sobre los sitios del Patrimonio Mundial para alentar a que se tomen medidas correctivas.

UNSECO Panama Viejo

UNSECO Panama Viejo

No es la primera vez que esto sucede, pues ya en la 36ª Reunión del Comité del Patrimonio Mundial, en 2012, se colocó a las Fortificaciones de la costa caribeña de Panamá: Portobelo-San Lorenzo en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro y todavía sigue en ella (Ver informe de marzo de 2014).

Panamá tiene otros tres sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial: la Cordillera de Talamanca-La Amistad Reservas y Parque Nacional La Amistad, el Parque Nacional Coiba y su Zona Especial de Protección Marina y el Parque Nacional Darién. De éstos, la Cordillera de Talamanca- La Amistad Reservas y Parque Nacional La Amistad y el Parque Nacional Coiba y su Zona Especial de Protección Marina, también se encuentra bajo observación de los cuerpos asesores del Comité del Patrimonio Mundial.

Desde hace aproximadamente seis años se han venido monitoreando al menos cuatro de los cinco sitios y no fue sino, hasta 2012 que, por medio de los informes provenientes de la 36a Reunión del Comité del Patrimonio de la Humanidad, se conocieron las razones para esta supervisión: el mal estado de mantenimiento de las instalaciones, el poco esfuerzo del estado panameño para elaborar un plan de manejo de los sitios, lo que incluye un plan presupuestario, la construcción de grandes obras de infraestructura que amenazan la integridad de los sitios, el crecimiento urbano, la falta de legislación adecuada, el crecimiento de la frontera agrícola y la falta de diligencia del estado panameño en responder a los requerimientos que se le hacen de parte de los organismos asesores del Comité del Patrimonio de la Humanidad.

En el pasado, Panamá hizo un gran esfuerzo para colocar a estos cinco sitios en la Lista del Patrimonio Mundial, lo cual representa no sólo un orgullo para el pueblo panameño, sino también la constatación que Panamá tiene una rica herencia cultural y natural. Según las estadísticas de la UNESCO, del total mundial de los 981 sitios a los que se les ha declarado Patrimonio de la Humanidad, América Latina cuenta con 129 sitios correspondiendo al 13% del total de esos sitios. Panamá con cinco sitios tiene el 3.88% del total regional y el 0.51% del total mundial. Sólo 44 sitios se encuentran en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro y sólo dos sitios se han sacado de la Lista. De esos 44 sitios, Panamá cuenta con un sitio y está a punto de ingresar un segundo sitio.

Portobelo UNESCO

Portobelo UNESCO

Procedimiento para ingresar un sitio del Patrimonio Nacional a la Lista del Patrimonio de la Humanidad

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) logró en 1972 que se aprobara la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural. En ella se definía la importancia de preservar el patrimonio cultural y natural de excepcional valor y se estableció un sistema eficaz de protección colectiva. Ello implicaba crear una Lista de Sitios de excepcional valor cultural y natural. Es a esa lista de sitios a los que se evalúa constantemente y se da todo el apoyo necesario para evitar que se deterioren.

De esa forma, se estableció el procedimiento para ingresar un sitio perteneciente al patrimonio cultural y natural nacional de un Estado determinado, a la Lista del Patrimonio Mundial. Allí se señala que cada Estado debe hacer un inventario de los bienes de su Patrimonio Cultural y Natural. Con esa lista en mano los organismos asesores del Comité del Patrimonio Mundial, por medio de una evaluación, analizan los bienes que el Estado pretende se ingresen a la Lista del Patrimonio Mundial. Una vez se efectúa tal evaluación y si el sitio cumple con los criterios establecidos, se da una recomendación positiva y en la siguiente Reunión anual del Comité del Patrimonio Mundial se ingresa a la lista sólo aquellos bienes de un excepcional valor universal.

El sector turismo se vería afectado ya que la mayoría de los turistas que visitan Panama tienen gran interés en visitar sitios que son parte del patrimonio UNESCO. Perder esta acreditación de UNESCO nos haría perder millones de dollares por año.

Dicha valoración se hace de acuerdo con los siguientes criterios: los lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural y los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia.

El proceso conlleva evaluaciones para ajustar los sitios a estos criterios y una vez ingresados a la lista, a continuación, vienen las correspondientes evaluaciones para asegurar que los bienes mantengan el valor por el cual se les ingresó a la Lista del Patrimonio Mundial. De parte de cada país, al honor de ingresar un sitio a la Lista del Patrimonio de la Humanidad le corresponde, en contrapartida, un incremento de imaginación, preocupaciones y gastos para conseguir su protección y defensa.

La verdadera importancia del Patrimonio Cultural y Natural radica en la identidad de lo que significa ser panameño

De donde se observa que lograr que un sitio pertenezca a la Lista del Patrimonio Mundial no es fácil, pero una vez dentro de la Lista, ello trae grandes beneficios para el Estado. Desde el punto de vista físico, se tienen obras producidas por los seres humanos o por la naturaleza que indican la riqueza cultural y natural que posee esa nación, que también viene también a representar, como un microcosmos, la riqueza total del Estado.

Tal riqueza no se circunscribe a valores materiales, pues incluye la riqueza en identidad del pueblo panameño, el orgullo de ser un pueblo que respeta y valora su herencia cultural y natural, el reconocimiento de la capacidad organizativa de un Estado que ha sabido priorizar lo que es valioso y la voluntad para hacer que la herencia cultural y natural no desaparezca. Por supuesto, como beneficio colateral, se tiene como recompensa el alto flujo de turistas que se guía por la Lista del Patrimonio Mundial para hacer sus visitas turísticas.

Turistas les encanta sitios de la UNESCO como Casco Viejo

El hecho de haber ingresado varios sitios a la Lista del Patrimonio Mundial y Cultural no es un hecho estático. Si las propiedades se descuidan, como cuando se construyen grandes obras de infraestructura que desnaturalicen el efecto estético o el valor que sustentan, tal y como lo representa la muestra de una bella de la arquitectura militar medieval, se puede llegar a retirar de la Lista del Patrimonio Mundial a determinado sitio.

El Comité del Patrimonio Mundial de acuerdo a su sistema estándar de protección de aplicación en todo el planeta, solicita al Estado beneficiario una serie de informes y, con base en ellos, es que da recomendaciones para mantener al sitio en la Lista. A veces, el Estado incumple total o parcialmente esta obligación y, el Comité del Patrimonio Mundial se ve en la obligación de vigilar más de cerca el peligro que amenaza a los sitios y actúa de acuerdo a ello. De esa forma se ve forzado a colocar al sitio en una lista separada, la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro. Si el sitio no mejora su condición, el paso final es retirar al sitio de la Lista del Patrimonio Mundial.

Ese paso crucial es el que se está decidiendo, en estos días, en Panamá y del que parece haber falta de conciencia, puesto que en la valoración de intereses, y posterior toma de decisiones, se encuentran las que van en desmedro del sitio o sitios pertenecientes al Patrimonio Mundial, sin aquilatar el verdadero valor de poseer sitios que pertenecen a un grupo de lugares especiales en el mundo.

Intereses en conflicto a los que debe buscarse el punto de equilibrio

Los intereses en conflicto están bien definidos, el primero que pretende desarrollar el país con una visión economicista y de un cierto tipo de desarrollo. Por ello, se potencian obras de desarrollo en infraestructura, de desarrollo urbano y de ampliación de la frontera agrícola. El segundo, menos visible pero no por ello menos importante, como es el que permite a los pueblos identificarse con su pasado tradicional.

Es ese patrimonio el que le ayuda a conocer el camino recorrido a lo largo de toda su historia y, señala por donde debe irse en el futuro. De otra forma, el pueblo se convierte en uno sin identidad, sin aprender de su pasado y sin valorar lo que se tiene y ello le impide, a la larga, visualizar adecuadamente su futuro, con base a su propia idiosincrasia.

Lea aqui: Principales destinos turísticos en Panamá >>

Ante este choque de conflicto no debe sacarse como conclusión que un interés es superior a otro, sino que los dos son extremadamente importantes y que se les debe colocar en situación de equilibrio. Ello puede llevar a revalorar las prioridades y a colocar a ambos en una situación de igualdad. La toma de decisiones, conforme a este criterio de igualdad necesariamente conducirá a orientar la voluntad del Estado a tender a proteger con mayor ahínco esos especiales valores.

Simbólicamente, el Patrimonio Cultural y Nacional viene a representar para un pueble la base fundacional de la construcción del mismo Estado.

Manténgase Informado!

Suscríbase ahora y reciba lo mejor de The Panama Observer primero

*La suscripción es Gratis y Puede Cancelarla siempre*